lunes, 14 de mayo de 2018

3 Claves para Ayudar y Ser Felíz



En la escala de 1 al 5 qué tan poderoso/a te sentís para revertir situaciones complejas de niños y jóvenes, de personas con discapacidad o de comunidades sin acceso a servicios básicos?

Crees que esta fuera de tus posibilidades ayudar a alguien?

Consideras que es muy difícil encontrar una causa social que te toque el corazón?

Hoy compartimos 3 maneras super efectivas de involucrarte con el bien común, porque aunque te cueste creerlo SOS MUY PODEROSO y tu acción solidaria si hace la diferencia para crear un mundo mejor, más inclusivo y con oportunidades para todos.

1. Sumarse como Voluntario
El voluntariado es compartir mi tiempo y sumar mis conocimientos, destrezas y habilidades a beneficio de una causa de bien común. En ese sentido no hay restricción de edad o ubicación para sumarse como voluntario a una agrupación o institución. El voluntariado puede hacerse todos los días, una vez a la semana, una vez al mes o de manera esporádica para resolver situaciones puntuales como, por ejemplo, el acopio y traslado de donaciones. Siempre hay algo que uno puede sumar al otro, la pregunta es cómo saber qué es lo que el otro precisa? PREGUNTAR y nunca suponer.
Las organizaciones sociales tienen muchas necesidades o situaciones que deben ser revertidas y nada mejor que buscar la causa por la que siento afinidad, investigar las agrupaciones o instituciones que abordan esa temática y contactarlos. Gracias a internet se puede conseguir la información fácilmente así que estamos a un click de distancia de sumarnos como voluntarios.

2. Dar un Abrazo Financiero
Los recursos económicos siempre son bienvenidos y colaborar periódicamente y con constancia, con una institución es una ayuda muy valiosa y altamente efectiva. También está la opción de participar generosamente en rifas, sorteos, subastas, ferias americanas, maratones, funciones de teatro, cenas o almuerzos organizados con la finalidad de recaudar fondos. El día a día de una organización requiere una logística, a veces invisible para el afuera, y esa logística demanda de un soporte financiero clave para sostener y profundizar la ayuda de la organización. Se puede concretar la donación de manera segura y confiable con tarjeta de crédito, débito automático o podes acercarte y hacerla en efectivo en la institución. Es importante consultar cual es la vía más prolija para concretar la ayuda. 

3. Consumir Responsablemente
Muchas empresas están haciendo foco en su función social y a partir de esa inquietud desarrollan programas de RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Otras empresas, desde su génesis, son concebidas para crear impacto positivo en la esfera social y ambiental y son las llamadas Empresas B. Nosotros, los consumidores, tenemos la posibilidad y el poder de elegir los productos y servicios de esas empresas de esta manera alimentar un sistema amigable con la comunidad y con el medio ambiente.

Con estas 3 sencillas acciones, entre todos podemos dar una mano a quienes más lo necesitan. Esperar, pasivos, a que venga otro y resuelva todo, es también parte del problema porque así nos llenamos de indiferencia. Los corazones generosos y compasivos son inquietos y en las situaciones difíciles ven oportunidades para compartir y ser felices creando lazos solidarios. 

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Por Martha Lucía Soto para Proyecto Pura Vida

martes, 8 de mayo de 2018

"Hasta su Sonrisa Hubiera Donado"


Todos los 8 de mayo se conmemora en Argentina el Día Nacional contra la Violencia Institucional, declarado en memoria de la Masacre de Budge ocurrida en 1987 en el Gran Buenos Aires. Todas las historias de violencia institucional son parte de la historia de nuestro país, el dolor de cada familia se convierte en nuestro dolor y la lucha de las víctimas es la lucha de toda una Nación.

Por eso, quiero que conozcas a Silvia. Tiene una sonrisa que ilumina todo. Una sonrisa que da vida, pero que nació del dolor más profundo y abraza a otros corazones, porque “eligió volver a sonreír, eligió luchar”.

Esta lucha le pertenece a la mamá de Maxi Tasca, víctima de violencia institucional, y fundadora de Madres del Dolor.

Maxi estudiaba en la Universidad y disfrutaba de sus 25 años con sus amigos, “hasta que se cruzó con un mal policía”. Ocurrió un 29 de diciembre de 2001 en el barrio de Floresta, en plena crisis social. Un mal policía (como hace referencia Silvia, dejando entrever que hay buenos policías) mató a quemarropa a tres jóvenes dentro de una estación de servicio. Uno de estos jóvenes era Maxi, el hijo de Silvia.

A pesar del dolor tan infinitamente inmenso, ésta mamá (una mamá común, como la tuya, como la mía), con muchísimo coraje, dedicó su vida a erradicar la violencia institucional: “para mí, violencia institucional es un uniformado que utiliza el arma en vez de la palabra. Una bala mata, la palabra enseña”.

Todos los días se levanta pensando en Maxi, le da un beso a su foto y le pide que la acompañe y ahí comienzan su día, juntos. Así comienza su lucha diaria. Llevando su historia a efectores de seguridad para concientizar sobre esta problemática, difundiendo su libro para que su dolor abrace otros dolores, trabajando en la Fundación Madres del Dolor conteniendo a otras familias que enfrentan muertes violentas y, entre otras maravillosas cosas, trabajando en protocolos y campañas para la donación de órganos.

“Soy mamá donante, una decisión que ayudó a calmar un gran dolor. Ahora Maxi está en varias personas. En mi caso, me ayudó mucho esta posibilidad de "dar", de donar vida.”

El policía que mató a Maxi, debería haberlo cuidado, debería haberle garantizado su derecho a la vida, a la seguridad. “Le pegó un balazo en la nuca, arruinó su vida y la de todos nosotros”, dice Silvia con templanza pero con un dolor que está intacto, que sigue ahí para resignificarse en cada cambio que haga desde la Fundación, en cada página de su libro “Huellas”, en cada donación de órganos.

“Es tan reconfortante saber cómo las personas trasplantadas ‘honran a sus donantes’ cuidando ese órgano nuevo que les da la oportunidad única de VIVIR. Si hubiera sido posible, hasta su sonrisa hubiéramos donado”. Y es casi es un esfuerzo leerla sin emocionarse.

Las lágrimas de Silvia se transformaron en acciones: hoy es parte de las mesas de protocolo especial a nivel nacional para agilizar la participación de los actores institucionales en casos de muerte traumática de un donador. Y si ella convirtió su dolor de esa forma, ¿cómo no vamos a seguir su ejemplo?

Digamos "Basta" a la Violencia Institucional. Si tenés dudas o querés hacer una denuncia, comunicate al 0800-122-5878.

Sigamos el ejemplo de Silvia y de Maxi
El trasplante sólo es posible gracias a la voluntad de quienes dan su consentimiento. Por cada donante, ¡se pueden salvar hasta siete vidas! Silvia respetó la decisión de Maxi, que estaba plasmada en su D.N.I, decía “donante de órganos”. ¿Todavía creés que es una decisión que puede esperar? En este día de lucha contra la violencia institucional te invito a que afiances tu compromiso para construir un lugar mejor: convertite en Donante de Órganos.

¿Cómo hago?
El Registro Nacional de Expresiones de Voluntad para la Donación de Órganos y Tejidos para Trasplante concentra todas las manifestaciones en relación con la donación de órganos de todo el país. Hacete donante ahora, entrá acá


**Canción "El oficial" compuesta por No te va Gustar, sobre la Masacre de Floresta


 Por Noyu Vega @noyuvega para Proyecto Pura Vida

viernes, 4 de mayo de 2018

Jungla de Cemento o Diseño Urbano Inclusivo? Esa es la cuestión



Ni las calles ni las normativas porteñas son muy amigables para las personas con discapacidad, quienes para desplazarse, estudiar, trabajar o simplemente vivir en la Ciudad de Buenos Aires atraviesan odiseas que muchos ni imaginamos. Esa suerte de grandes balas de cemento que supuestamente marcan el límite entre la vereda y la calle, donde ya no hay cordón, sin ir más lejos, si dependés de detectarlas con un bastón se parecen mucho a una trampa. En Fundación Rumbos están trabajando para cambiar las leyes, y esas realidades

¿Qué es una ciudad inclusiva? Una donde la gente, sin importar sus dificultades para transitar o moverse por cuestiones de discapacidad transitoria o permanente, puede desarrollar una vida plena: estudiar, trabajar, recrearse, usar los espacios públicos, el transporte, las veredas. Suena simple, elemental, pero al mismo tiempo no sucede y no lo vemos. “Esto que es tan natural para tantos ciudadanos no lo es para quienes tienen dificultades motoras, auditivas, visuales o intelectuales”, dice la arquitecta Silvia Coriat, miembro de la comisión directiva de Fundación Rumbos. Esta organización, que se dedica a mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad, impulsó y participó en la redacción de la Ley 962, vigente desde mayo de 2003, que incorpora criterios de accesibilidad al Código de la Edificación de la Ciudad de Buenos Aires. Ahora están alertando sobre los borradores de un nuevo Código presentado por el Gobierno de la Ciudad, que, para los involucrados, básicamente representa un retroceso de 20 años.

“Hay una cantidad de excepciones que se han incorporado que relativizan mucho la aplicación de la accesibilidad, la obligación de cumplir con ella en espacios que son claves. Después de estos años en los que mundialmente la temática de derechos humanos de las personas con discapacidad y de adultos mayores (que cada vez son más) se va desarrollando y está cada vez más presente, nos encontramos que este borrador del Código no solo no corrige estas limitaciones, sino que las agrava”, explica Coriat.

¿Dónde aparecen los obstáculos más serios? “En planes de vivienda social, el Código anterior admitía que se las destinara en edificios de planta baja y hasta dos pisos por escalera. Y esto ya era un problema, porque ¿qué hace una familia donde por ejemplo aparece una cardiopatía, o, por un accidente, se tiene un problema grave en la columna y no se puede caminar, viviendo en un segundo piso por escalera? La idea de que se adjudican viviendas en planta baja a personas con discapacidad es correcta pero insuficiente, porque no se puede suponer que solo van a tener discapacidad quienes son beneficiarios en determinado momento, es un imponderable que puede aparecer a lo largo de la vida. Entonces, el criterio que habría que sostener es el que plantea Naciones Unidas: que las viviendas de interés social deben ser mínimamente visitables. Esto significa que toda la casa tiene que ser accesible, desde las partes públicas, como el living, hasta el baño, y que además tiene que ser adaptable en caso de que sus habitantes adquieran una discapacidad. Esto no solo no se está tomando en cuenta este borrador, sino que se suma el agravante de que ahora se habla de planta baja y tres pisos por escalera”.

¿Qué pasa con los espacios públicos? “Los comercios ya figuraban con excepciones en el Código que está vigente hoy. Pero ahora se incorpora, por un lado, que los que tengan una superficie menor a 100 metros cuadrados pueden quedar libres de brindar accesibilidad, lo cual se complementa con una ordenanza de 2004 que se mantiene vigente y dice que todo comercio habilitado, antes de la Ley de Accesibilidad de 2003, también queda libre de brindarla. Con el Plan de Peatonalización que tiene el gobierno de la Ciudad hay también dificultades para las personas que no ven: se generan obstáculos que antes no estaban al tener al mismo nivel la vereda y la calle y pretender resolverlo con los bolardos, estos elementos muy volumétricos que aparecen cada tanto marcando una línea virtual de división. Lo que pasa es que las personas ciegas no tienen cómo detectarlos hasta que chocaron con ellos. Ahora se están instalando unos con forma de bala, con una panza que sobresale y despista al bastón: el bastón va avanzando pero si se mete justo en el angulito que queda porque la base es más angosta que la panza no se entera de que se está encontrando con un obstáculo y se lo lleva por delante. Y el tema de las veredas rotas también es muy grave y alcanza niveles epidemiológicos en la cantidad de caídas que provocan, sobre todo de adultos mayores.

Y también hay falencias grandes en la accesibilidad de las escuelas. “Es lamentable, hay una permisividad con las escuelas privadas muy grande. Y lo que se incorpora en este borrador de Código, que no podíamos creer cuando leíamos, es que aquellas escuelas que sean antiguas y presenten serios impedimentos para tornarse accesibles pueden permanecer inaccesibles. Nosotros creemos que eso no puede ser. Si el edificio no se puede transformar en accesible que la escuela se mude, pero los chicos no tienen que ser la variable de ajuste”. 

La propuesta de modificación de los apartados referidos a la accesibilidad para personas con discapacidad en este nuevo Código de la Edificación, firmada por legisladores y representantes de las organizaciones de la sociedad civil, ya fue presentada ante las autoridades de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura de la Ciudad. El pedido fundamental de Fundación Rumbos y REDI (Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad) es que se constituya una Mesa de Trabajo integrada por legisladores, profesionales especializados, personas con discapacidad y organizaciones que las representan, para reelaborar esos artículos referidos a la accesibilidad cumpliendo con los tratados internacionales. Porque esta no es sólo una cuestión de buenos vecinos, sino de derechos humanos. 

Que circule!

Si querés participar y sumarte a quienes firman el pedido, que podés leer acá, mandá un mail a fundacion@rumbos.org.ar indicando tu nombre o institución, cargo y DNI. Y difundilo en tus redes o entre tus contactos.