miércoles, 19 de abril de 2017

19 de Abril: Día de la Convivencia en la Diversidad Cultural

En memoria de las víctimas del holocausto judío, el 19 de Abril fue elegido para conmemorar la tragedia y concientizar sobre la importancia de saber convivir, respetar y aceptar las diferentes culturas que existen en el mundo. 

Un día como hoy pero en 1943, se produjo el levantamiento del Ghetto de Varsovia, una rebelión judía en contra de lo que fue la segunda deportación masiva hacia los campos de concentración y exterminio nazis. En Marzo del 2000, el Ministerio de Educación Argentino decidió incorporar esta fecha al calendario académico para concientizar a los alumnos sobre lo ocurrido y así brindar un homenaje a las víctimas del holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

Alcanzar un futuro pacífico e igualitario tiene como pilares para su realización la convivencia y la diversidad. Las fronteras no sólo dividen territorios, sino que fijan diferencias tales como idioma, vestimenta, costumbres, creencias y religiones. Dichas diferencias pueden ser pequeñas o abismales dependiendo hacia dónde fijemos la mirada, y son ellas mismas las que crean la diversidad cultural. Modernizarse y avanzar es saber aceptarlas, respetarlas, y sobre todo, saber convivir.

Más de seis millones de judíos fueron asesinados por la intolerancia y el racismo. Recordando el Guetto de Varsovia, no sólo se mantiene vivo en la memoria una de las masacres más grandes e injustas de la historia mundial, sino que se recuerda la  resistencia contra la opresión, la intolerancia y la defensa de la dignidad humana. Se recuerda el derecho a la libertad.

Desterrar a las sociedades de la discriminación y el racismo fue y es el mejor camino para convivir en armonía, y este día, propone señalar la importancia de la igualdad, la tolerancia y el respeto.


Por Nati Stanchi para Proyecto Pura Vida

miércoles, 8 de marzo de 2017

Día Internacional de la Mujer

Desde 1975, por una resolución de la ONU, el 8 de Marzo es conocido por ser el Día Internacional de la Mujer, conmemorando y celebrando su lucha por la inclusión, la igualdad con el hombre y con la sociedad.

El fin del siglo XIX se caracterizó por un mundo industrializado que traía un auge de ideologías radicales. En 1857, una fábrica textil de Nueva York fue el escenario de la primera protesta organizada por mujeres, quienes se levantaron en contra de los salarios bajos y las inhumanas condiciones laborales. Apenas dos años más tarde, las mismas protagonistas conformaron un sindicato para protegerse. Aquello fue tan sólo el comienzo de una revolución insaciable que logró los derechos e igualdades que hoy existen. Sin embargo, todavía falta más.

La historia que comenzó en aquellas calles neoyorquinas se caracterizó por el nuevo rol que el género femenino asumió, tomando valor para pelear contra las injusticias fundamentadas por una cuestión de género. A partir de aquel momento, el paso de los años intensificó los levantamientos y dejó ver que la igualdad no era inalcanzable si las fuerzas femeninas se unían.

Este año no es la excepción. Las calles se tiñen de negro y la conmemoración, una vez más, es insurrección y protesta. En Argentina se alzan las banderas de #MujeresenHuelga #NiUnaMenos #VivasNosQueremos y se grita contra la violencia de género y las desigualdades latentes, explicitas y simbólicas que viven hoy las mujeres. A lo largo y a lo ancho de país, el día de la mujer se vive con ímpetu y con esperanza de seguir avanzando.


Todo aquello que las mujeres, y también los hombres, hoy asumen como realidad y derecho, es porque hace años atrás otros pelearon para conseguirlo. Las masas unidas fueron y serán la revolución que triunfe y los protagonistas de esta generación son los que pueden estar en la historia mañana.

Por Nati Stanchi para Proyecto Pura Vida

viernes, 10 de febrero de 2017

Nuestra Propia Reserva Natural

Si de algo debe estar orgulloso un argentino es de su inexplicable patagonia. Los caminos resaltan no sólo por su color, flora y fauna, sino por su naturalidad. A comparación de las grandes ciudades del país, los escenarios patagónicos están extentos de los cambios que la mano del hombre puede generar.

En Río Negro y Neuquén, el protagonismo es del Lago Nahuel Huapi y Lago Lácar respectivamente, que junto con las montañas forman uno de los retratos más impresionantes del sur del país. Estas aguas decoran los Parques Nacionales que se adaptan al turismo con caminos, arboledas, pequeñas provedurías y miradores para disfrutar del lugar.

Los visitantes en temporada alta son numerosos y es inevitable no pensar cómo con tanta cantidad de gente es posible disfrutar de la impecabilidad y pureza de cada reserva natural. Esto se debe a la responsabilidad social que adoptan los turistas al llegar al lugar, quienes aprecian la naturaleza y cuidan de ella. Lo mismo ocurre con los aventureros que suben la montaña, que regresan con su bolsa de residuos, no dañan la flora, cuidan donde pisan y es muy poco usual ver a alguien que se comporte de otro modo.

El reciclaje, la separación de residuos y el cuidado de la energía están muy presentes en las ciudades sureñas como Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes. En pueblos más alejados, campings y refugios de montaña, toda la basura orgánica se utiliza como compost para fertilizar los suelos.

La belleza de los paisajes es imnotizadora y justamente por esa belleza es que no se contamina con nada que pueda dañarla. La pregunta es por qué no instalar ese respeto y cuidado del medioambiente en  nuestro día a día hacia el lugar que habitamos?. Dependiendo desde donde estés, el paisaje que te abraza puede ser un cerro, una calle o una autopista y cada lugar merece cuidado y respeto. El desafío es convertir tu lugar, en tu propia reserva natural. Cómo? Haciendo tu máximo esfuerzo para mantenerlo libre de residuos de cualquier tipo, sembrando plantas nativas de la zona o pequeñas plantas que oxigenen tu lugar. Toma la iniciativa y transformá tu entorno en un espacio agradable y limpio.

Por Natalia Stanchi para Proyecto Pura Vida